La participación de los usuarios es un componente fundamental para mejorar cualquier sistema de transporte público. Más allá de las inversiones en infraestructura, los nuevos recorridos o la incorporación de tecnología, la experiencia cotidiana de quienes utilizan los ómnibus todos los días aporta una mirada indispensable para detectar problemas y proponer soluciones.
Con ese objetivo, la Coordinadora de Usuarias y Usuarios del Transporte fue recibida por la Junta Departamental de Montevideo en una sesión de la Comisión de Movilidad, donde presentó una serie de planteos vinculados al funcionamiento del transporte colectivo y al relacionamiento entre la Intendencia de Montevideo y los usuarios del sistema.
La delegación fue recibida en la sala principal y contó con la presencia de ediles de todos los partidos políticos con representación en el legislativo departamental.
Durante la comparecencia hicieron uso de la palabra distintos integrantes de la Coordinadora, quienes expusieron la visión del colectivo sobre diversos aspectos del funcionamiento del transporte público en Montevideo.
Entre los temas planteados se destacó la necesidad de mejorar el vínculo entre el área de Transporte de la Intendencia y los usuarios, procurando generar canales de comunicación más fluidos y efectivos para atender los reclamos y las propuestas de quienes utilizan diariamente el sistema.
También se hizo referencia a varias líneas de ómnibus que han sido objeto de reiterados reclamos por parte de los usuarios, se abordaron situaciones vinculadas al trato recibido por algunos pasajeros por parte del personal y se plantearon inquietudes relacionadas con el funcionamiento del servicio nocturno, un tema que desde hace tiempo forma parte de las preocupaciones de numerosos vecinos.
Además de la exposición oral, la Coordinadora entregó formalmente en Mesa de Entrada de la Junta Departamental una carpeta con la documentación presentada.
Ese material incluye el texto leído durante la reunión, el documento de propuestas que había sido elaborado para los candidatos durante la campaña electoral, así como distintos reclamos y planteos realizados por el colectivo tanto en 2024 como en 2026.
La intención es que toda esa información quede incorporada oficialmente al expediente parlamentario y pueda servir como insumo para el trabajo de la Comisión y de los distintos ediles.
Según informaron los integrantes de la Coordinadora, también se realizó el correspondiente registro taquigráfico de la reunión, lo que permitirá contar con una versión oficial de todo lo expresado durante la comparecencia.
Pero además de presentar los reclamos, la reunión permitió generar un intercambio directo con los representantes políticos.
De acuerdo con la evaluación realizada por la propia Coordinadora, los ediles que hicieron uso de la palabra ?tanto del oficialismo como de la oposición? manifestaron una valoración positiva de la iniciativa y coincidieron con buena parte de los temas planteados.
Desde el Frente Amplio, uno de los ediles expresó su interés en mantener un contacto más permanente con la Coordinadora para trabajar conjuntamente en distintos asuntos relacionados con la movilidad y el transporte público.
Por su parte, ediles de la oposición realizaron varias consultas para conocer con mayor profundidad el funcionamiento del colectivo y algunos de los problemas concretos que fueron mencionados durante la exposición.
Uno de los primeros temas consultados fue el relacionamiento entre la Coordinadora y el área de Transporte de la Intendencia de Montevideo. Los representantes del colectivo explicaron que actualmente no existe un canal directo y permanente con las autoridades encargadas del transporte, aunque recordaron que en el pasado mantuvieron una reunión con el director de Movilidad y que además integran el Consejo Consultivo.
También señalaron que buena parte de las gestiones realizadas durante los últimos años se canalizaron a través de la Defensoría de Vecinas y Vecinos de Montevideo, organismo con el que mantienen un trabajo conjunto y que ha facilitado distintas instancias de diálogo con la administración departamental.
Otro de los puntos que despertó especial interés fue la situación de la línea 396, sobre la cual la Coordinadora viene realizando reiterados reclamos debido a que, según denuncian los usuarios, en determinados días no está cumpliendo normalmente sus recorridos. Uno de los ediles manifestó una preocupación particular por esa situación y solicitó recibir copia de los reclamos ya presentados ante la Intendencia para analizar el tema y procurar que se adopten medidas que permitan normalizar el servicio.
Finalmente, también hubo consultas acerca de la integración de la propia Coordinadora. Se explicó que actualmente está conformada por alrededor de treinta integrantes provenientes de distintos barrios de Montevideo y también de localidades del departamento de Canelones, lo que permite recoger realidades diversas y conocer problemas que afectan a distintas zonas del área metropolitana.
Más allá de los temas específicos abordados durante la reunión, la comparecencia deja un mensaje que vale la pena destacar.
En los últimos años ha crecido la participación ciudadana en los asuntos vinculados al transporte público. Cada vez son más los usuarios que no solo presentan reclamos cuando surge un problema puntual, sino que también elaboran propuestas, participan en ámbitos de consulta y buscan contribuir a la construcción de mejores políticas de movilidad.
Ese tipo de participación resulta especialmente valiosa porque aporta la experiencia cotidiana de quienes utilizan el sistema todos los días. Conocer las dificultades reales que enfrentan los pasajeros permite identificar problemas que muchas veces no aparecen en los informes técnicos o en las estadísticas.
Ahora será la Junta Departamental la que deberá analizar la documentación presentada y definir de qué manera incorpora estos planteos al trabajo legislativo.
Mientras tanto, la Coordinadora anunció que realizará el seguimiento del expediente una vez que le sea asignado el número correspondiente y continuará impulsando el diálogo con las autoridades.
Porque mejorar el transporte público no depende únicamente de incorporar nuevos ómnibus o construir infraestructura.
También requiere escuchar a quienes utilizan el servicio diariamente y generar espacios donde las propuestas y los reclamos puedan transformarse en soluciones concretas para todos los usuarios.